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Friday, August 20, 2010

Love is in the earth...

On my last birthday my very good friend Val not only wrote some very special words to me but she also gave me an incredible present: a Grow-A-Note card! These cute cards are made with recycled paper that has a variety of wildflower seeds embedded which apparently will grow just about anywhere! The paper is supposed to recycle naturally into the soil as the seedlings grow, isn’t that cool?

Well, as you have already read in some past posts, I’ve had a crazy year. So winter was gone, spring came, summer is almost gone and I haven’t had the chance to plant my card. But then, an idea came to my mind! Sadly (for me), Val is moving to the west-coast so what better gift to say good-bye than a Grow-A-Note Card! In this way, next spring we’ll both plant our cards and these beautiful flowers will remind us of the incredible and nurturing friendship that we’ve had for the last 6 years. I think the power of love of those written words will act like magic fertilizer bringing the most amazing blooms.

We usually forget how the paper industry affects the environment. How important it is to avoid buying unnecessary products made out of paper and when buying them checking that they come from recycled sources. The excessive harvesting of trees is one of the most worrying problems that have to be addressed and solved. Trees are a synonym of oxygen, clean air and less pollution, so we have to protect them!

These eco-friendly cards are handmade in San Diego, California by the Green Field Paper Company and you can find them at Grassroots, a store in The Annex specialized in environmental products.

So let people know how much you care about them and literally spread love in the EARTH!
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Dedicated to Val, one of the most beautiful souls I've met who has profoundly impacted my life!

Thursday, August 19, 2010

Hot vegan!

This last Thursday I finally made it to the Hot Yam! Two of our best friends had been inviting us since a long time ago to enjoy some delightful vegan food at this original concept hosted by the University of Toronto’s students. Everyone involved is a volunteer and they do these lunch parties once a week, every Thursday to be more precise. The food is mostly local, mostly organic and ENTIRELY vegan and you can enjoy it for only 4 bucks!

The lunch is served from 12 p.m. to 2 p.m. and don’t be late cause besides the huge lineup the food goes fast. That day they were sold out by 1 p.m., oh yes! I just loved the sense of community of the event; everyone saying hi, open to try new flavours and probably to eat in a different way for the first time (don’t forget it’s yummy vegan food: no meat, no dairy, no animal fat, just creative veggies and spices!).

That day the menu consisted of Borscht (a super delicious and unique Ukrainian beet cold soup, definitely the winner of the day!); kale, rice and nori (a combination of rice with cabbage and seaweed); carrot and white bean salad; and a plum crisp.

This community is so giving that they even share their recipes on their blog in case you loved something and you want to try it at home. Thank you Val and George for this great tip, we’ll be definitely going back soon and I’ll probably even volunteer! This was a great and different way to spend a Thursday afternoon, eating healthy and having lots of fun.

Hot Yam
International Student Centre
33 George St.
Toronto, ON
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Monday, August 2, 2010

Milagros caninos


Por ahí leí que el 27 de Julio fue el día Internacional del perro callejero y no me extraña que por ningún lado haya escuchado de ello. Estas almitas lamentablemente son ignoradas día con día y ¿por qué habría de ser hoy la excepción? Seguramente algunos piensan que no hay forma de comercializar con un día como éste, entonces ¿para qué darle difusión? Tristes pensamientos los míos pero seguramente llenos de verdad.

Hoy después de disfrutar un paseo con mi perro pensé ¿qué pasaría si todos los que hemos tenido la oportunidad de vivir el milagro canino compartiéramos nuestra historia? ¿Será que la gente podría darse cuenta de la grandeza de estos seres? o ¿Qué su curiosidad o interés por experimentar algo parecido sería mas grande que sus prejuicios? La respuesta no la tengo, pero nada pierdo con contar la historia que comparto con mi perro y tal vez sembrar alguna semilla por ahí.

Coffee llegó a mis manos hace casi nueve años y era del tamaño de la palma de mi mano. El nombre no se lo puse yo, fue un capricho de mi madre y condición para poder quedármelo. Afortunadamente Coffee responde a cuanto sobrenombre le ponemos mi esposo y yo. Algunos días amanece con cara de “Romino” mientras que otros de “Fondito” o “Bonifacio”.

Coffee ha vivido todas mis aventuras incluidas el casarme, el mudarme de país, el cambiar de casa 5 veces en 7 años, el aprender a salir a caminar a -20 grados y aunque no puedo negar que todos estos hechos le han afectado su personalidad a veces de maneras no muy positivas, finalmente su capacidad ilimitada de adaptación ha salido a flote.

Gracias a Coffee aprendí a ver la vida de distinta manera. Me hizo ver la simplicidad de las cosas y lo rebuscado que podemos ser los humanos. Lo fácil que puede ser divertirse con cualquier tontería y ser feliz. Me enseñó el amor, la fidelidad y agradecimiento infinito. Sin él, jamás hubiera podido salir adelante después de la muerte de mi padre. El me siguió hasta cada rincón y se paró junto a mí tratando de desaparecer mis lágrimas con su lengua. Recuerdo su carita de angustia y de desesperación cuando yo no paraba de llorar por horas. Y no olvido como esa misma carita fue la que me hizo salir del hoyo que estaba metida y me hizo recordar que yo aún estaba viva.

Gracias a Coffee hoy soy vegetariana y mi salud está mil veces mejor que antes. Por él nació mi enorme respeto a los animales y por consiguiente mi no aprobación a los métodos no éticos por los que se rige la industria de la carne.

Gracias a Coffee camino todos los días por lo menos 30 minutos los cuales no sólo me sirven para mantener mi condición física sino para conectar con el mundo y la naturaleza. Gracias a ello puedo disfrutar de los parques, de los pájaros, del sol y hasta de nuevas amistades. Sin él mi adaptación a Canadá no hubiera sido tan rápida ya que durante nuestras caminatas he conocido a personas muy valiosas.

Gracias a Coffee es imposible pasar más de 10 minutos deprimido o enojado. Nada más hace falta ver su hermosa carita para olvidar el tráfico, un mal día en el trabajo o cualquier problema existencial. Lo mejor es ver el mismo efecto en la gente que lo observa caminar en la calle. No hay regalo más grande que ver las sonrisas que provoca cuando anda por ahí.

Por todas estas razones no puedo entender porque hay gente que abandona a sus mascotas, que se aburre de ellas, que las dejan amarradas a un árbol día y noche, que las mantienen en azoteas, que se les olvida darles de comer o que peor aun las centra y las atropella con su auto. Es un hecho que ninguno de ellos se ha permitido vivir el milagro de conectar con el reino animal.

Los animales no tienen esa mala compañía llamada “ego” por la cual los humanos hacemos y deshacemos. Y el ser partícipe de ello te cambia la vida.

No tienes que tener una mascota para ser parte de ese milagro. Empieza por observarlos y respetarlos. Educa a tu gente y si puedes ayuda a quienes eligen la misión de rescatar a estas almitas. Atrévete a sentir la conexión y a disfrutarla estoy segura que si la dejas florecer en tu corazón no podrás regresar a la indiferencia del ayer.

NOTA: Este artículo no está mal editado :D La palabra “gracias” se repite casi 100 veces porque ese es el objetivo del post, compartir el agradecimiento infinito hacia estos hermosos seres que en lo personal me han ayudado a ver y a disfrutar la vida de una manera diferente.
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DONDE AYUDAR:
Milagros Caninos: es el primer santuario para perros en México. Visítalo y únete a los esfuerzos de Paty su fundadora.
Rescate Malix: es una asociación que se dedica a ayudar a perritos callejeros en la zona de Cancún. ¡Un equipazo!
Cuidando sus huellas: es una comunidad interesada en acabar con el fenómeno de los perros callejeros. ¡Sus esfuerzos son admirables!
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¡SÍGUELOS TAMBIÉN EN FACEBOOK!
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GRUPOS EN FACEBOOK:
Justicia para callejerito: grupo de personas en contra del maltrato a animales callejeros y haciendo esfuerzos para terminarlos.
Rescate animal: grupo que hace esfuerzos por evitar el sufrimiento de animales, apoyan adopciones, etc.

Sunday, October 25, 2009

Run chicken run!

Some weeks ago, my friend Maru posted a video in Facebook about the chicken and egg industry asking herself if it would be just better to go for organic when buying eggs (because of the cruelty related with the industry).

As a vegetarian, of course it caught my attention. I started watching the video and five minutes later I was already crying. I’m very sensitive about this animal cruelty subject, in fact, it is the main reason why I am a vegetarian. More than for health or lifestyle it is for my profound love towards animals and the planet that I’m not eating meat anymore.

These images shook me to the point of asking myself if I wanted to continue eating eggs and dairy products on a daily basis. This is a really tough decision for me because while I can live without meat and probably eggs I don’t see myself skipping dairy for life. Could I go from veggie to vegan? That was the BIG question.

My journalist’s side wanted to know more and find a solution to it, and even when I knew it was going to be painful I put my fingers to work and googled as much as I could about the subject. Along my way I found horrible videos about the chicken/egg industry but luckily there was also light at the end of the tunnel.

I was surprised to find that there are some options available not exclusively for vegetarians but for everyone who wants to make a change.

Even when I have already heard about them I didn't really know what all was about and I also thought it was something that you could only find in specialty stores. How wrong I was! There is something called "free-run" or "cage-free" and "free range eggs" . These eggs are produced by hens that are able to move about the floor of the barn (free-run/cage-free) or even have outdoor runs (free-range) and that have access to nesting boxes and perches. You will find them in your regular supermarket and unbelievably the difference in price between a regular eggs carton and a free-run one is just less than 90 cents! Cents that will give a better life to animals and peace to my heart and hopefully to yours as well!

For my milk crush I’ve found that soymilk is a great substitute and I already have my favourite brand called Natur-a that besides being organic you can find in vanilla, strawberry and chocolate flavours, and also in a light (less sugar) version. So, instead of having two daily glasses of milk plus my cereal (yes, I drink a lot!) I’m having one glass of each milk and soymilk and sometimes I even mix it with rice milk which is also good and delicious.

As you can see there are plenty of choices! Would I become a vegan? Still don’t know. But what I do know is that there are many ways to eat and live better and enjoy a free-cruelty world. The best part is that you don’t have to be a vegan or vegetarian to start making the difference. Substitute milk for soymilk once a week or start buying organic meat or free range eggs. Small decisions can push the world to the right direction and that’s all that matters, don’t you think?

Friday, July 17, 2009

Con sabor a maple amargo...


Últimamente algunos acontecimientos en mi vida y el mundo me han hecho ver la no empatía (por no llamar egoísmo) del ser humano hacía sus iguales. No quisiera pensar que es parte de nuestra naturaleza, prefiero pensar que es algo aprendido y algo que se puede cambiar al exponerse a ambientes distintos.

Hace unos días amanecimos con la noticia de que la relación México-Canadá ha cambiado para siempre. Después de tener una relación cordial, Canadá ha decidido exigir visas a cualquier mexicano que quiera entrar a su país. Wow, ¡que shock! En verdad nos tomó por sorpresa a todos, aunque no puedo negar que esto ya se veía venir. En el tiempo que llevo en Canadá he escuchado y visto de primera mano historias de personas que por no saber que hacer con su vida, por aburridos o tristemente sólo por abusivos han decidido subirse a un avión con status de turista y bajarse con la clara idea de pedir refugio (¿De qué? ¡Ni ellos mismos saben!).

En este momento México tiene el primer lugar en peticiones de refugio y si esto no fuera suficiente hay que saber que después de las investigaciones pertinentes se ha encontrado que casi el 90% de ellas son falsas. Sabiendo esto y sabiendo también que a toda acción hay una reacción me parece sorprendente que no sólo hayamos entrado en shock con la noticia, sino que además culpemos a Canadá y a sus políticos de esta mala decisión.

Puedo aceptar que tal vez el método y la forma no fueron las correctas. Canadá dejo con planes, boletos, sueños y maletas en mano a muchos, creo que su flexibilidad y cordialidad dejo mucho que desear. Tan fácil que hubiera sido no aceptar ninguna petición de refugio (de ciudadanos mexicanos) por el siguiente mes y medio y aceptar a todos los turistas que tuvieran visitas planeadas para ese mismo mes y medio y que hubieran comprado su boleto antes de la imposición de la visa.

No sé sinceramente que haya pasado ahí, sin embargo, en mi muy personal opinión creo que si hay que estar molestos con alguien es con nuestros compatriotas mexicanos quienes decidieron sacar ventaja de un sistema honesto que tiene como principio la esperanza de vida para gente que está en condiciones que atentan contra su supervivencia. Tal vez sería hora de cuestionarnos sobre la raíz del problema y el por qué hay tantos mexicanos tratándose de salir de nuestro país, pero bueno creo que ese tema da para mucho que por el momento no quiero tocar.

Llegar como inmigrante a Canadá no es nada fácil, nosotros después de un tramite de casi un año, en el cual llenamos aplicaciones, hubo entrevistas, exámenes médicos y por supuesto pagos bancarios y comprobación de fondos que aseguraran nuestra caída de inauguración a la tierra de maple, tuvimos que lidiar con miles de retos a pesar de ya contar con nuestro estatus oficial de residentes canadienses.

Con títulos universitarios en mano y después de haber renunciado a nuestros trabajos en México, nos tocó empezar a trabajar en tiendas departamentales para tener la llamada “Canadian experience” ya que nadie reconocía las universidades y empresas transnacionales de nuestros currículos. Después de muchos esfuerzos, de renunciar a nuestras profesiones, de peleas, cuestionamientos, llantos y alguno que otro trago amargo, 6 años después, estamos establecidos con la vida que soñamos entonces. Pero durante estos años a pesar de habernos ganado con puntos y pagos nuestro estatus de residentes, jamás recibimos dinero por parte del gobierno cuando nuestros ahorros se agotaron, nadie nos ayudó a conseguir un apartamento cuando nadie quería rentarnos uno por ser nuevos en el país, ni ninguna trabajadora social vino a ayudarnos cuando tuvimos nuestra primera crisis y no sabíamos como resolver ciertas situaciones.

Hoy nos preguntamos ¿por qué Canadá ha puesto este nuevo requerimiento? Si pensamos en que en sólo un año se juntaron casi 12 mil peticiones de refugio y que el trámite de corroboración de esta misma petición toma éste mismo tiempo y que a cada solicitante se le paga mas o menos $600 dólares mensuales por este año así como $500 dólares por cada hijo, es un poco obvio.

A los refugiados se les da un número de seguro social que les permite trabajar legalmente en Canadá, se les proporciona dinero no sólo para dar el depósito y primer mes de renta sino también para amueblar su casa. Se les dan clases de inglés gratis, así como acceso a escuela pública para los niños, ayuda psicológica para manejar estrés en el nuevo país y guía para encontrar trabajos, entre muchas otras cosas más. Después de un año de trámite y de encontrar falsa la petición, estas personas tienen todavía el derecho de apelar y quedarse mínimo un año más. Si al final de todo se comprueba que la petición era falsa, al parecer van de regreso a su país con todo y boleto pagado.

Esto lo sé de “compatriotas” que conocí en la calle y que lo hicieron o peor aún de “amigos” de mis amigos que dijeron que venían de vacaciones, pidieron mis datos y al llegar aquí solicitaron el refugio y después me contactaron para pedirme trabajo en mi negocio después de contarme con una orgullosa sonrisa su grandiosa idea/aventura.

El cinismo era tan grande que en Montreal conocí un grupo de “niños bien” que decidieron venirse a estudiar francés patrocinados por el gobierno de Canadá con su estatus de refugiados. Y lo peor es que te aclaraban que aunque les dieran la residencia ellos se regresarían a México porque éste era sólo su año sabático.

Si después de leer todo esto, seguimos creyendo que es una injusticia lo que acaba de suceder, creo que estamos mal. No se si ésta sea la solución adecuada lo que si sé es que Canadá no podía quedarse con los brazos cruzados por más tiempo.

Al tener una nacionalidad tus acciones hablan por las de toda tu gente, es muy triste llegar a otro país y que la gente te etiquete como la persona del “mañana” o como “el tranza”. Este tipo de eventos nos hacen retroceder a todos los que llevamos años luchando contra estos estereotipos latinoamericanos.

Cuando entendamos que a toda acción hay una reacción, que lo que hago yo te afecta a ti y lo que haces tú me afecta a mí y que finalmente somos una unidad y un equipo, tal vez dejarán de haber injusticias, visas, restricciones, problemas, carencias y más.

Pero mientras persista la mentalidad del primero yo y luego yo, mientras sigamos preocupándonos sólo por lo que nos pasa a nosotros y no al resto de mundo, nada va a cambiar y a funcionar y seguiremos pagando justos por pecadores. Empecemos con respetar y recordar que nuestra libertad termina donde empieza la del otro. Afortunadamente yo creo en el karma, ¿y tú?

Thursday, July 2, 2009

Paternidad responsable


Aunque sea difícil de creerlo en la casi perfecta ciudad de Toronto se vive una huelga del servicio de recolección de basura que puso mi mañana en un sube y baja de emociones. No escribo para juzgar o estar a favor de ningún tipo de acción pero lo sucedido me trajo pensamientos y cuestionamientos de hacia dónde vamos como sociedad y de qué manera estamos empujando al planeta a su límite.

Al hablar de “paternidad responsable” para nada aludo al gobierno proteccionista de este país, al contrario me refiero a la responsabilidad individual de los seres humanos. Todos somos padres en potencia y afortunadamente en la actualidad es una elección y no una obligación traer niños al mundo.

Muchos dirán que qué voy a saber yo de maternidad cuando aún no soy mamá, ni estoy siquiera embarazada y de hecho hay veces en que después de ver como están las cosas en el mundo dudo si me animaré o no a hacerlo.

Lo único que sé es que pase o no, día a día me preparo para ser una madre responsable. Sí, ya sé que esto suena completamente loco pero con ello me refiero a que ya estoy poniendo mi granito de arena para heredarle a otros o a mi propio hijo, un mundo mejor.

Cuando uno piensa en ser mamá (creo que aquí si tengo autoridad porque lo he pensado varias veces) imagina lo hermoso que será el embarazo, en cómo uno compartirá este suceso con la familia, en las experiencias que este evento traerá a nuestra vida, en las cosas que uno podrá enseñarle a su sucesores y sobre todo en la felicidad que esta aventura inyectará a nuestra existencia.

Algunas personas se asegurarán de estar en las mejores condiciones económicas para traer a su bebé al mundo, las mujeres tomarán vitaminas y ácido fólico. Muchos apartarán lugares en las mejores escuelas o guarderías y hay quienes hasta abrirán alguna cuenta de banco para empezar a ahorrar para la universidad del futuro profesionista. La mayoría tomará su tiempo para escoger el nombre, el color del dormitorio, la cuna, el ahora accesorio básico llamado carreola y algunos secretamente hasta la profesión que les gustaría que tuviera su hijo.

Pero irónicamente son pocos los papás que antes, durante o después del nacimiento de su pequeño se pondrán a preparar un mundo mejor para él. Tal vez muchos verán a largo plazo pero pocos se cuestionarán sobre las condiciones en las que vivirán sus hijos en unos 30 o 50 años o se educarán en cómo dejarles un mundo mejor.

El mundo mejor se convierte en el de trabajar día y noche para darles una buena educación, un techo en el día a día, vacaciones cada año, sus juguetes favoritos pero queda olvidado el ofrecerles una mejor calidad de aire y de vida, un mundo con menos basura y tráfico y con sistemas sostenibles que prometan un futuro REAL para ellos.

Yo y muchos otros somos parte de una segunda o tal vez hasta tercera generación que está tratando de resolver los problemas heredados del pasado. La escasez de agua, el tráfico, los altos índices de pobreza y de desempleo, la contaminación, la deforestación, la contaminación de los mares, el calentamiento global y aún con todo esto no nos da vergüenza o no nos ponemos a pensar en qué será lo que nosotros heredaremos a los que siguen y peor aún ni siquiera queremos reflexionar si ellos serán capaces de sobrevivir ya que las soluciones se están acabando.

Esto parece disco rayado, lo escuchamos todos los días pero ¿qué acciones tomamos en nuestra vida diaria para darle un giro positivo? Con el pretexto de que un mínimo esfuerzo no cambiará nada, el mundo sigue avanzando hacia el caos. Acciones tan sencillas como usar menos tu auto y caminar más o simplemente intercambiarlo por una bicicleta mientras el clima te lo permita, reciclar, usar productos biodegradables y locales, reducir nuestro consumo de energía apagando las luces cuando no están en uso y usando focos ahorradores de energía, utilizando menos agua al lavar ropa/trastes/dientes o a la hora de bañarse. Siendo vegetariano por lo menos una vez a la semana para con ello reducir la deforestación y el increíble gasto de insumos naturales que conlleva el consumo de carne. Regalarle a otros lo que ya no utilizamos y antes de comprar algo evaluar si en verdad lo necesitamos, ¿para qué generar más basura?

Obviamente lo mejor sería utilizar energía solar, tener coches eléctricos o al menos híbridos pero si estas opciones no están a la mano de todas formas ¡hay que hacer algo!

Leer e investigar que nuevas opciones puedes incorporar a tu vida para tener un menor impacto al medio ambiente y ser más GREEN. Personalmente trato de hacer un poco de todo esto y en mi negocio he buscado opciones amigables al medio ambiente como el uso de bolsas de papel en vez de las de plástico y empaques biodegradables que aunque castiguen nuestra ganancia le dan esperanza al planeta y como decía antes a mis futuros hijos que aún no se si tendré.

Tú que tienes un hermoso bebé en tus manos, hijos corriendo por la casa o que estás planeando traer un ser al mundo, ¿qué estás haciendo por él o por ellos? (Y por el bien de todos, seamos honestos).

Nuestros padres vivieron la cúspide de muchos avances sin vivir las consecuencias y nosotros a pesar de estar viviendo esas consecuencias estamos aún más ciegos y no hacemos las cosas que nos tocan.

Si tienes hijos o planeas tenerlos tienes un compromiso doble con el planeta, qué vas a hacer cuando tu hijo de 10 o 15 años se enfrente a días sin agua, a enfermedades derivadas por el exceso de basura, a problemas de salud como el cáncer, respiratorios, de piel por los componentes del aire o del agua, a conocer animales en fotos porque se han extinguido y tal vez hasta problemas territoriales por la elevación del nivel de los mares. ¿Crees que el dinero podrá resolver esos problemas? ¿Cómo te sentirás cuando pienses que te escudaste en que todo esto no era real y era pura política? Hoy lo vives y lo sientes en el clima, en el aire que respiras, en las horas que te tardas para llegar a tu trabajo. ¿Por qué seguir negándolo?

Entre más personas nos hagamos responsables de nuestras acciones será mas fácil. No te escudes en tu buen trabajo y permitas que empresas que hoy te dan de comer acaben con tu futuro y el de tu familia. Busquemos opciones y sobre todo aprendamos a disfrutar de las cosas gratis de la vida, a compartir con la gente, a ayudar a los que no han tenido nuestra misma suerte, a educar a quien no sepa algo que tu sabes, a respetar a los animales, a darle nuestro apoyo a empresas que den de regreso a sus comunidades y sobre todo busquemos ser FELICES y enseñar a tus hijos a serlo. Recordarles que la felicidad no es material, es un estado mental.
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Si quieres un poco de inspiracion, no dejes de ver Home una excelente película que habla precisamente de nuestro hogar, el planeta Tierra y los retos a los que se enfrenta. Además de su increíble fotografía presenta opciones que nos llenan de esperanza. Lo mejor es que está disponible en YouTube (http://www.youtube.com/watch?v=jqxENMKaeCU) totalmente gratis o puedes rentarla tambien en algún centro de video.

Pero como dije, aun no soy madre pero si un día lo soy espero llevar varios pasos adelante porque desde hoy empiezo este camino para ayudarme a mí, a ti y a los que vengan.

Saturday, May 9, 2009

Special requests


Hace dos meses me convertí en vegetariana, es chistoso pensar que tengamos que poner etiquetas a nuestras elecciones o estilos de vida, en fin, no me gusta mucho el rollo de las etiquetas pero debo confesar que me siento bien con ésta.

Ha sido todo un journey (sí ya sé, ya empezó mi pochismo, suena terrible pero no encuentro otra palabra más adecuada que esa). Ha habido de todo, desde buenas hasta malas experiencias, aunque sin duda mucho más buenas que malas.

La primer pregunta sería ¿por qué la decisión de volverme vegetariana? Bueno, sencillamente por valores éticos y por mi infinito amor hacia los animales y por consiguiente, al planeta. Debo confesar que estoy en una etapa green (¡sí ya voy otra vez con estas palabritas!). Pero no es pasajera, viene desde el lado más profundo de mi corazón y de mi espíritu. Se puede decir que estoy enamorada de estos seres con quienes compartimos no “nuestro” planeta sino EL planeta tierra. Estoy enamorada de la forma en que han evolucionado, de su amor incondicional y agradecimiento consistente. De su belleza y nobleza. De la forma en que se protegen unos a otros y de la forma en que protegen (en el caso de las mascotas) a sus amos.

No necesita haber palabras o regalos para saber que se tiene una relación eterna con ellos. Sólo basta una lengüeteada, una movida de cola, un maullido, un canto o mejor aún un minuto de miradas, miradas que tocan fondo.

Mi decisión de no comer carne y reducir mi consumo de alimentos de origen animal es consecuencia de la falta de ética que existe en los procesos de producción de la industria. La forma en que son tratados estos seres (porque eso es lo que está completamente olvidado, no son materia prima sino seres vivos) es inhumana. No puedo ser cómplice de esta cadena. No sólo es la forma en que los matan, sino la forma en que los mantienen en las granjas/fábricas, la forma en que son alimentados (llenos de antibióticos y hormonas que no le hacen nada bien al cuerpo humano), la manera en que muchas veces son desperdiciados para finalmente convertirse en placeres de cinco minutos.

Se que hay que alimentarnos y que nuestro cuerpo requiere de proteínas y nutrientes específicos pero con una buena educación alimenticia se puede lograr un equilibrio (este libro ademas de ser un deleite para el ojo esta buenísimo para comenzar y aprender: http://www.101cookbooks.com/supernatural/).

Es interesante ver que cuando la gente, tus amigos, conocidos o hasta extraños se percatan de tus elecciones alimenticias, la mayoría (no se si por incomodidad, morbosidad o por curiosidad) te cuestionan. Muchos lo hacen por el afán de saber más y de estar informados, muchos otros al no comprender o sentirse atacados te cuestionarán miles de cosas: que si con ello no estás cambiando nada en el mundo, o que no terminarás con una industria tan lucrativa, si eres hipócrita porque aun sigues consumiendo productos lácteos, en fin, soltarán una cantidad de comentarios que para mí son tan sólo el resultado del miedo, la culpa o de no poder aceptar el que para convivir en este planeta no todos tenemos que ser iguales. La diversidad es lo que hace crecer al mundo.


Lo que más me ha impactado es que la gente ataque buenas acciones. Creo que cualquier evento, actitud o acción en beneficio del planeta merece respeto y agradecimiento. Si alguien puede prescindir de la carne, de un auto, de una bolsa o botella de plástico, de productos no ecológicos, no habría porqué juzgarlo, es más yo lo aplaudo y lo agradezco. La unión de pequeños esfuerzos poco a poco impactará el lugar en que vivimos, creando un mundo mejor (sobre todo si tienes o planeas tener hijos, creo que más que una elección es un compromiso).

En lo personal, respeto mucho las elecciones de vida de los demás. No pretendo ir por el mundo predicando el vegetarianismo como única forma valida de alimentación. Creo más en educar con el ejemplo y si alguien no puede dejar de comer carne ¡está bien! No por ello es un ser maligno para mí. Respeto es la clave para coexistir.

En fin, aunque en todo este camino he derramado algunas lágrimas (y para nada crean que por el antojo de una hamburguesa LOL), me he hecho más fuerte y he disfrutado esta experiencia más de lo que hubiera imaginado. La satisfacción de saber que mi vida impacta menos al lugar donde vivo, donde todos vivimos, me hace vibrar de una manera completamente inexplicable. ¡Es como traer una sonrisa interna (por cursi que suene)!

Gracias Marycarmen por haber traído Earthlings a mi vida y hacerme dar un giro de 360 grados que más que marearme me trajo una estabilidad emocional inigualable. Thank you Laura for being the best vegetarian coach I could ever have. Gracias Darío por respetarme como lo has hecho y por ser mi apoyo como siempre. Gracias Vale y Jorge por su ejemplo, apoyo y porras. Gracias a los amigos que han disfrutado esta experiencia conmigo y que me han dado su apoyo incondicional como en tantas otras cuestiones de mi vida. Y no podía dejar de decirlo (si ya sé que ellos no leen pero es importante para mí comentarlo) gracias animalitos, especialmente Coffee y Milky (los mejores perros del mundo), por enseñarme lo que es el amor incondicional y la compasión.